Hay mil opiniones distintas en este país sobre fútbol, casi tantas como sobre política, aunque luego todo se reduzca a Barcelona y Real Madrid en fútbol y Partido Socialista y Partido Popular en política (y el orden es éste y no otro porque he respetado las últimas "clasificaciones" en cada materia).
En estos momentos tenemos dos versiones del aficionado de a pie:
El del Real Madrid (por la novedad) cree haber ganado el triplete por haber fichado a 3 de los mejores jugadores del mundo (más un cuarto, de momento, que también es de primer nivel).
El del Barcelona, mientras, se debate entre las quejas por no haber logrado fichar a nadie o saca pecho por haber logrado el triplete "real" este año.
Ni tan claro ni tan calvo. Es cierto que el Real Madrid está conformando un equipo con varias estrellas que están llamadas a rendir a un altísimo nivel esta temporada y el salto de calidad que ha dado es mucho más que considerable, pero también es cierto que seguirá teniendo carencias y que no será, ni mucho menos, intocable. Pero también es cierto que el Barcelona, a pesar de poder sacar pecho (y mal que no lo haga ahora) de lo conseguido esta temporada y de que no deba caer en la desesperación por no haber formalizado aún fichaje alguno (con lo que tienen no es para tenerle miedo a nadie, ni mucho menos), debe acabar por hacerse con algún jugador de alto nivel que resulte un revulsivo y un acicate para los jugadores actuales que les anime a dar más o, al menos, a mantener el altísimo nivel ofrecido esta campaña, pues de lo contrario corre un serio riesgo de incurrir en el mismo error que dinamitó al "Samba Team" de Ronaldinho hace tan sólo dos temporadas.
Y visto lo visto en los diferentes medios deportivos, el panorama futbolístico es blanco como el alba o blaugrana como la amada bandera del cantón de Hans Gamper. Yo, sin embargo, abogo por resaltar la tonalidad variable que creo que adquiere nuestra liga con el vaivén de acontecimientos ocurridos en las últimas semanas.
Y que viva el fútbol y que todos lo disfrutemos, no con sonoras y suntuosas presentaciones de jugadores, sino en el campo, con goles y espectáculo, que seguro que unos y otros lo darán este año.